La paridera sin palos
El Azul marino simpre intentando salir
Su primera salida al exterior
Su segunda comida, todavia algunos hay que darles con el dedo
El rosa aprendió a comer desde el primer momento, y tambien a meter la patita en el plato
La madre siempre controla todo, nos deja tocarlos, cogerlos, darles de comer, pero siempre está controlando
Como antes, salimos todos manchados de papilla
Y despues de la experiencia de salir fuera, de nuevo a descansar
Y claro, despues de descansar, pues a pasear fuera, ahora les gusta investigar y juegan mucho entre ellos.
Y al final a comer, como siempre




















